Elige una de sus cartas boca abajo, dalen la vuelta para revelar su valor y colócala en el centro de la mesa. Coge una de las cartas del centro y colócala en tu cuadrícula deslizando una fila o columna. Al final de la partida, las cartas adyacentes con el mismo valor se anulan entre sí.
Organiza tu cuadrícula para conseguir el menor número de puntos posible.





